La instalación de una rejilla para grava es una obra sencilla. No se necesitan fijaciones, adhesivos ni herramientas especializadas. Lo que diferencia una superficie que dura veinticinco años de una que falla en dos inviernos es casi exclusivamente lo que ocurre bajo la rejilla y la profundidad a la que se asienta la piedra sobre ella.
Esta guía cubre una construcción estándar para caminos de entrada residenciales. Para usos más exigentes, aumente la profundidad de la sub-base y consulte las instrucciones de la página de aplicación correspondiente.
