En resumen, los estabilizadores de grava están diseñados para retener el árido en su sitio e impedir su migración.
El reticulado regular y compacto de una rejilla para grava IBRAN-X forma una estructura de contención que sujeta y cohesiona el árido de forma natural, sin necesidad de resinas ni ligantes químicos. Además, proporciona una superficie firme que transmite una sensación similar a la de un pavimento convencional, como el asfalto o el adoquinado. Esto permite circular a pie, en vehículo o incluso en bicicleta —y en moto— sobre la grava sin hundirse, sin generar roderas ni patinar.