Contar con una base sólida es imprescindible al instalar un cobertizo: garantiza estabilidad y larga vida útil. Existen varias formas de conseguirlo. En IBRAN estamos convencidos de que todo lo que puede hacer el hormigón, nuestras bases de plástico reciclado para cobertizos también pueden hacerlo. Aun así, construir una solera de hormigón sigue siendo la opción preferida por muchos profesionales y aficionados exigentes.
Sigue esta guía paso a paso para ejecutar correctamente los trabajos de cimentación de tu nuevo cobertizo:
Paso 1: Replanteo y marcado
Comienza marcando el perímetro de la zona donde irá el cobertizo. La superficie debe superar ligeramente las dimensiones del cobertizo para alojar el encofrado de madera. Clava estacas de madera en cada esquina y tensas entre ellas un hilo de referencia. Comprueba que las líneas forman ángulos rectos midiendo las diagonales: ambas deben ser iguales. Ajusta la posición de las estacas hasta conseguirlo.
Paso 2: Excavación
Llega el momento de preparar la subbase. Excava hasta una profundidad de 100mm asegurando un fondo nivelado. Retira toda la vegetación y los escombros que puedan comprometer la subbase. Conviene compactar la explanada tras la excavación. Según las dimensiones de la base, puede ser recomendable utilizar una miniexcavadora para agilizar los trabajos y evitar esfuerzos innecesarios.
Paso 3: Colocación de la subbase
El hormigón tiende a agrietarse si se vierte directamente sobre terreno blando, por lo que es necesaria una subbase de zahorra compactada sobre una membrana geotextil. La zahorra natural o artificial de granulometría continua es el material de referencia para este uso; aplícala en tongadas de 50mm y compacta cada una de ellas antes de añadir la siguiente. Una vez alcanzados los niveles y la compactación correctos, extiende una capa de arena fina para terminar de nivelar y proteger la lámina impermeabilizante.

Paso 4: Montaje del encofrado
Construye un encofrado de madera tratada ajustado a las dimensiones de la solera. Verifica que el encofrado está a escuadra y nivelado. Clava puntales de madera cada metro alrededor del perímetro para evitar que el encofrado se deforme bajo el peso del hormigón. Comprueba la horizontalidad con un nivel de burbuja.
Paso 5: Colocación de la lámina impermeabilizante
Cubre toda la subbase con una lámina impermeabilizante, volteando los bordes hacia arriba por el interior del encofrado para formar una bandeja continua. Es imprescindible solapar y sellar con cinta adhesiva los encuentros entre láminas para evitar problemas de secado del hormigón y minimizar la condensación. No fijes la lámina al encofrado con grapas: se rasgará al verter el hormigón.
Paso 6: Dosificación del hormigón
Calcula el volumen de hormigón necesario multiplicando la longitud, la anchura y el espesor de la solera. Realiza el pedido con esa referencia, considerando una dosificación estándar de 1 parte de cemento por 5 partes de árido (mezcla de árido grueso y arena). Protege la piel y los ojos durante la manipulación del cemento, ya que puede causar quemaduras.
Paso 7: Vertido y extendido del hormigón
La eficiencia es clave, ya que el hormigón comienza a fraguar en pocas horas. Si no es posible amasar directamente junto al encofrado, utiliza carretillas para transportar el hormigón hasta el punto de vertido. Mantén el hormigón en movimiento dentro del encofrado para que conserve su trabajabilidad. Extiende y nivela con palas o rastrillos y compacta mediante picado para eliminar las bolsas de aire. Cubre la superficie con un plástico de polietileno para evitar el secado rápido y las fisuras asociadas.
Paso 8: Curado
Deja transcurrir un mínimo de 48 horas antes de pisar la solera. Pasado ese tiempo, puede retirarse el encofrado de madera. Ten en cuenta que el curado completo del hormigón requiere 28 días antes de que pueda soportar cargas pesadas.
Conclusión
Como puedes ver, construir una solera de hormigón es un proceso que requiere equipamiento específico y cierta experiencia. Una vez curada, proporcionará una base firme y duradera para tu cobertizo durante muchos años. Para construcciones de mayor envergadura, la solidez garantizada de la solera de hormigón puede ser la opción más adecuada.
Si prefieres una solución más rápida o no dispones del tiempo necesario para acometer esta obra, considera una base modular de plástico reciclado para cobertizo. Ofrece la misma solidez y durabilidad que el hormigón, con la ventaja añadida de facilitar el drenaje y la ventilación bajo el cobertizo.