¿Tiene bordes que necesitan ordenarse y separarse del césped o del sendero?
Esta guía práctica le ayudará a resolver todos los problemas con los bordes de su jardín.
Lo primero es decidir cómo abordar las malas hierbas, lo que puede parecer una tarea interminable. Basta con eliminar la parte aérea: puede cortarlas con el cortacésped, arrancarlas o simplemente recortarlas. Después, coloque una manta antihierbas por encima.
Controle las malas hierbas: cúbralas.
Esta membrana actúa como barrera permanente contra el crecimiento de malas hierbas. Además, es permeable al agua, lo que permite que llegue humedad al suelo y que las plantas seleccionadas crezcan a través de los cortes practicados en la membrana.
Doble la membrana por los bordes para crear un remate limpio que no se deshilache.
Cuadre los bordes en las uniones.
En este paso hay que perfilar los bordes del arriate con una herramienta de corte de bordes. Estas palas semicirculares son muy útiles para trazar líneas rectas a lo largo del borde con facilidad. Utilice un cordel para marcar una línea guía recta.
Este borde perfectamente recto está listo para recibir un separador. Puede ser una tabla de madera, bloques de hormigón, perfiles metálicos o remate perimetral de plástico. ¿No le convence el aspecto de las tablas de madera podridas? Eche un vistazo al remate perimetral IBRAN-L.
¿Líneas curvas o rectas?
Con IBRAN-L, puede cortar las correas de la base para liberar la cara vertical y darle forma curva. Una vez fijada con espigas, la curva se mantiene y crea un remate limpio y sin deformaciones.
Con esta combinación de membrana y productos de remate perimetral, reducirá considerablemente el mantenimiento necesario en arriates, terrazas y zonas de grava.