Guía práctica: cómo instalar remates perimetrales en el jardín
Un remate perimetral bien ejecutado no solo mejora el aspecto visual del jardín, sino que también facilita el control de plantas y evita la invasión del césped y las malas hierbas. A continuación encontrará una guía paso a paso para instalar remates perimetrales de jardín, desde la preparación del terreno hasta la plantación.
Siga estos pasos para conseguir el remate perimetral perfecto:
Paso 1 - Elegir el tipo de remate adecuado
Paso 2 - Pedir materiales y remates de jardín
Paso 3 - Replantear y preparar la zona
Paso 4 - Instalar el remate perimetral
Paso 5 - Plantar el arriate
Paso 6 - Crear un arriate de grava o gravilla
Paso 1 - Elegir el tipo de remate perimetral adecuado
Antes de empezar conviene conocer las ventajas e inconvenientes de los distintos tipos de remates perimetrales de jardín. Las traviesas de madera, por ejemplo, son muy resistentes y ofrecen un aspecto robusto y natural. Su principal inconveniente es el peso: las piezas de madera tratada de gran tamaño resultan voluminosas y difíciles de manejar.
El acceso a la obra puede convertirse en el mayor obstáculo, especialmente si hay que subir escaleras o trabajar en espacios reducidos. En esos casos, los remates de plástico reciclado o acero son una alternativa más práctica.
Los tablones de madera tratada también son una opción de aspecto natural que funciona bien para líneas rectas y definidas. Sin embargo, trazar curvas con tablones de madera requiere mucha habilidad y paciencia. Aquí es donde los materiales plásticos y metálicos demuestran toda su versatilidad.
Paso 2 - Pedir materiales y remates de jardín
Una vez elegido el material, conviene planificar las herramientas necesarias para completar la instalación.
- Estacas y cordel para el replanteo.
- Clavijas de anclaje para el remate perimetral.
- Equipo de medición.
- Paleta de media luna o laya.
- Sierra adecuada al material.
La mayoría de los remates perimetrales requieren corte para ajustarse al espacio disponible. Sea cual sea el material elegido, necesitará una sierra bien afilada para recortar las piezas a medida.
Calcule la longitud total del arriate y pida suficiente material, previendo que será necesario cortar alguna pieza para ajustar el remate.
Paso 3: Replanteo y preparación de la zona
Defina primero la forma y el trazado del remate perimetral. Use estacas y cordel para marcar la línea sobre el terreno: esto le permitirá visualizar el resultado final y respetar los límites previstos. A continuación, excave a lo largo de la línea marcada hasta una profundidad de unos 20 a 25 cm (aproximadamente la profundidad de una laya). Esta operación prepara el terreno para la colocación del remate y permite eliminar las malas hierbas con sus raíces, garantizando un punto de partida limpio. Si utiliza remates de poca altura, deje el borde del suelo lo suficientemente elevado para poder anclar las clavijas correctamente.
Paso 4: Instalación del remate perimetral
Con el terreno preparado, coloque el material de remate elegido a lo largo de la zanja excavada. Tanto si opta por un remate de acero como por un remate de plástico reciclado como el IBRAN-L, asegúrese de que quede bien nivelado y firmemente asentado. Ajuste y curve el remate para seguir con precisión el contorno del arriate. Una vez en posición, ancle las piezas con las clavijas suministradas y rellene la zanja con tierra para fijar el remate. Este paso es fundamental para mantener la forma y la estabilidad del arriate.

Paso 5: Elección de las plantas
Una vez instalado el remate, es el momento de decidir las plantas para el arriate. Tenga en cuenta los siguientes criterios:
- Densidad de plantación: Para plantas de porte alto (alrededor de 1 metro o más), se recomienda entre 3 y 5 plantas por metro cuadrado. Para plantas de menor tamaño, puede aumentar la densidad hasta 7 o 9 plantas por metro cuadrado.
- Paleta de colores: Limite la combinación a 2 o 3 colores para evitar un resultado recargado, especialmente en jardines pequeños. Una paleta sencilla suele generar un arriate más armonioso y visualmente equilibrado.

Paso 6: Plantación
Llega el momento de plantar. Siga estos pasos para un resultado óptimo:
- Extraer las plantas de sus macetas: Saque las plantas con cuidado para no dañar las raíces. Afloje ligeramente el cepellón para favorecer un arraigo rápido en el arriate.
- Posicionar las plantas: Coloque las plantas en el suelo preparado a la profundidad correcta. La base de la planta debe quedar al nivel del suelo o ligeramente por debajo para evitar la deshidratación.
- Rellenar y compactar: Rellene la zona alrededor de cada planta con tierra y presione firmemente para eliminar bolsas de aire y fijar las plantas en su posición.
Tras la plantación, riegue abundantemente para ayudar a las plantas a asentarse y establecerse en su nuevo entorno.
Paso adicional - Instalación de remate perimetral con grava o gravilla
Si prefiere un arriate de grava o gravilla en lugar de plantas, siga estos pasos adaptados:
- Excavación: Excave a una profundidad menor, de 5 a 8 centímetros.
- Manta antihierbas: Extienda una manta antihierbas sobre la zona excavada para impedir el crecimiento de malas hierbas.
- Colocar el remate perimetral: Monte el remate para grava sobre la manta, anclando los bordes mediante las clavijas que atraviesan tanto el remate como la manta hasta el suelo.
- Añadir grava o gravilla: Vierta la grava o gravilla sobre la manta y extiéndala uniformemente hasta el espesor deseado (5-8 cm).
La manta antihierbas es imprescindible: impide que las malas hierbas broten a través de la grava y garantiza un arriate de mantenimiento mínimo.
Conclusión
La instalación de remates perimetrales es una tarea asequible que mejora notablemente el aspecto y la funcionalidad del jardín. Siguiendo estos pasos, conseguirá un arriate limpio y bien definido que complementa el diseño de su jardín, tanto si opta por plantas como por grava. Buena suerte con el proyecto.