La primera impresión importa. Sigue esta guía para crear el sendero de grava perfecto en tu jardín.
Dale la bienvenida a tus visitas con un sendero de grava que refleje el carácter de tu hogar, guiándolas desde la entrada hasta la puerta. Esta es tu guía práctica para conseguir ese efecto desde el primer momento, sin necesidad de conocimientos especializados.
- Paso 1 - Marcar el trazado del sendero con estacas y cordel
- Paso 2 - Excavar el área
- Paso 3 - Colocar la subbase y/o arena
- Paso 4 - Cubrir el suelo con lámina antihierbas
- Paso 5 - Instalar rejillas para grava y remate perimetral
- Paso 6 - Rellenar las rejillas con árido
Paso 1 - Marcar el trazado del sendero
Este paso es fundamental para que el sendero siga la forma prevista y mantenga su trazado. Como en cualquier proceso de pavimentación, lo más práctico es utilizar estacas de madera y un cordel tensado entre ellas. Clava las estacas en el terreno a lo largo de los bordes del recorrido que quieres definir. Tensa el cordel entre estaca y estaca, pasándolo alrededor de cada una y manteniendo la tensión constante en todo el trayecto.

Una vez marcados los bordes, mide la longitud y la anchura para calcular la superficie total en m². Ese dato te permitirá estimar las cantidades necesarias de subbase, arena, geotextil, rejillas y árido. Para facilitarte el cálculo, hemos desarrollado tres herramientas:
Paso 2 - Excavar el área
La profundidad de excavación depende del nivel de encharcamiento del terreno y de si vas a instalar remate perimetral. Si utilizas rejillas para grava para retener el árido y conseguir una superficie firme y accesible, se recomienda excavar al menos 60mm. Esa profundidad permite alojar 10mm de arena como capa de asiento, 40mm de rejilla y 10mm de grava en superficie. También es posible instalar el sendero directamente sobre la explanada sin rejillas, aunque en ese caso el remate perimetral negro cobra aún más importancia.
Si necesitas una mayor capacidad portante, la incorporación de una subbase será un elemento clave en tu planificación.
Paso 3 - Colocar la subbase y/o arena
Este tema se desarrolla con mayor detalle en nuestra guía de instalación de subbase, donde explicamos en profundidad cuándo y por qué utilizarla. Si el sendero va a soportar algo más que tráfico peatonal ocasional, se recomienda instalar una subbase de 75mm. Esto mantiene la explanada estable e impide que la capa superficial se desplace cuando el terreno se satura de agua.
Para la mayoría de los senderos sobre suelos convencionales, una capa de asiento de arena de río compactada de 10mm es suficiente para crear una base adecuada para el sendero de grava.
Paso 4 - Cubrir con lámina antihierbas
Tanto si utilizas subbase como si no, es importante colocar un geotextil permeable que garantice una correcta separación entre capas. Esto evita la pérdida de árido y reduce al mínimo el mantenimiento y la aparición de malas hierbas.
Si vas a instalar rejillas para grava, el geotextil también impide que las rejillas se desplacen durante y después de la colocación.
Paso 5 - Colocar el remate perimetral y las rejillas para grava
Asegúrate de que el sendero cuenta con un remate perimetral para grava sólido y resistente a la intemperie, que retenga el árido y defina con claridad los límites del recorrido. Para una superficie firme y con agarre durante todo el año, las rejillas para grava son una solución excelente: mantienen el árido natural en su lugar y aportan una sensación de solidez similar a la del pavimento.

Las rejillas para sendero encajan entre sí por los cuatro lados mediante un sistema de clic, lo que permite montarlas de forma rápida y sencilla sin necesidad de herramientas especializadas.
Paso 6 - Rellenar con árido
Por último, y no menos importante, ningún sendero de grava está completo sin una elección acertada del árido. Puedes utilizar grava de entre 10mm y 30mm cuando trabajes con rejillas, en cualquier acabado que se adapte a tu proyecto: grava dorada, grava blanca, canto rodado gris... Las posibilidades son amplias. Asegúrate de pedir la cantidad suficiente para cubrir las rejillas con una capa de 10mm, lo que da al sendero un aspecto natural a la vez que oculta la estructura que lo mantiene firme.
Si no utilizas rejillas, calcula suficiente árido para cubrir el geotextil incluso después de que el tráfico peatonal desplace la grava. Si la capa de grava es demasiado fina, el geotextil quedará expuesto, se deteriorará y permitirá que las malas hierbas colonicen el sendero, echando por tierra todo el trabajo realizado.