Una subbase proporciona cimientos sólidos para cualquier tipo de superficie, incluidas terrazas, entradas de vehículos o caminos peatonales. La clave de una buena subbase está en elegir el material adecuado y en una colocación rigurosa. La subbase funciona distribuyendo una carga puntual sobre una superficie mayor. El encaje entre partículas del material de subbase significa que incluso una capa delgada del árido triturado correcto puede mejorar notablemente la capacidad portante del terreno.
Pasos para colocar una subbase:
1. Acopio de materiales
Elegir el material adecuado para su obra es fundamental: hay que asegurarse de que la cantidad, el tipo y las prestaciones del material de subbase sean los correctos para el uso previsto.
Gran parte del coste de cualquier proyecto de pavimentación recae en el material de cimentación (la subbase). Aunque existen materiales más económicos, la subbase más barata es la que dura más y soporta el proyecto durante más tiempo. Se puede utilizar hormigón compactado como subbase, pero los áridos granulares clasificados son generalmente la opción más económica y constituyen también una excelente elección para la subbase de una entrada de vehículos.
¿Qué tipos de árido granular clasificado existen y para qué sirven?
Existen tres tipos principales de árido granular clasificado para subbase, cada uno con propiedades y ventajas distintas según el proyecto.
Tipo 1 — árido todo-en-uno compactable:
El árido Tipo 1 procedente de reciclaje de demolición es generalmente el más económico, aunque puede contener restos de madera, plástico, vidrio o metal al ser un subproducto del derribo.
El Tipo 1 trabaja bien en conjunto y presenta buenas propiedades drenantes, lo que lo hace adecuado para terrenos con suelo fino y buen drenaje natural.
Tipo 2 — árido de granulometría abierta:
El árido Tipo 2 es un material de subbase de granulometría más gruesa, indicado cuando se necesita una capa de base de mayor espesor.
El Tipo 2 tiene mayor permeabilidad al agua, lo que lo hace apto para la mayoría de los proyectos.
Tipo 3 — árido drenante de granulometría uniforme:
La subbase Tipo 3 se fabrica con granito triturado, caliza o hormigón reciclado limpio, habitualmente en piezas de 40mm, cribadas para minimizar los finos.
El Tipo 3 es la mejor opción para terrenos con arcilla pesada o densa y drenaje deficiente, donde resulta crítico que el agua atraviese la subbase con rapidez.
¿Cuánta subbase necesita una entrada de vehículos?
Para terrazas y caminos peatonales se recomienda un mínimo de 75mm de subbase; para entradas de vehículos de uso doméstico con tráfico más pesado, recomendamos un mínimo de 150mm. Hemos visto numerosos proyectos de entrada de vehículos que fallan al cabo de un año, o incluso de unos meses, por no respetar los espesores de subbase necesarios. Para ayudarle a calcular la cantidad de subbase que necesita, hemos preparado una sencilla calculadora de subbase.
Incluso una subbase de 150mm ofrece una capacidad portante notable. Unos pocos centímetros del material correcto, correctamente compactado, pueden transformar una superficie débil y propensa a roderas en una que soporta vehículos sin problemas. Esto se consigue mediante la "distribución de cargas": el material granular reparte las cargas puntuales sobre una superficie mucho mayor, permitiendo soportar pesos significativos sin asientos ni deformaciones.
2. Replanteo y excavación
Con un hilo de replanteo para marcar los límites, puede comenzar a excavar la zona para su nueva entrada de vehículos o terraza. Para proyectos de mayor envergadura, recomendamos habitualmente el uso de una miniexcavadora para agilizar el proceso. Respete el hilo de replanteo para garantizar que los bordes queden rectos y las dimensiones sean consistentes con las medidas previstas.
El fondo de la excavación debe quedar nivelado y libre de escombros y terrones. Esto facilitará la compactación y la nivelación posteriores.
3. Colocación de la subbase y compactación
Bajo la subbase, se debe extender un geotextil permeable sobre la explanada. Esto evita que el material de subbase migre hacia el suelo inferior y permite al mismo tiempo el paso libre del agua. No es una buena práctica colocar ningún tipo de subbase directamente sobre el terreno natural, ya que el movimiento del suelo húmedo compromete la estabilidad de la subbase y del pavimento.
En función del espesor total de la subbase —mínimo 75mm para terrazas y mínimo 150mm para entradas de vehículos— el material debe añadirse en tongadas sucesivas. Para terrazas, extienda el material en tongadas de 25mm; para entradas de vehículos, en tongadas de 50mm.
Debe humedecer la subbase lo suficiente para favorecer la compactación y la cohesión del material. Un contenido de humedad de aproximadamente el 8-13% permite alcanzar la compactación máxima. Por debajo de ese valor, el material no cohesiona; por encima, la compactación se ve perjudicada.
En la práctica, esto es difícil de medir con precisión y nadie lleva una sonda de humedad a pie de obra. La única forma de valorarlo es visualmente: si el material tiene el mismo aspecto que al salir del saco, añada más agua; si está extremadamente pegajoso, espere a que se seque ligeramente.
Con cualquier subbase, independientemente del espesor, la clave está en la compactación. Esta se realiza con una placa vibrante pasada sobre la superficie de cada tongada en ambas direcciones.
Para favorecer el drenaje, especialmente en terrazas y entradas de vehículos, asegúrese de que existe una pendiente orientada en dirección contraria a la edificación o hacia un sumidero. Esto garantiza que, una vez pavimentada la zona, las aguas superficiales evacuen con rapidez. La pendiente debe ser aproximadamente del 1,5%, es decir, 15mm por cada 1m.
4. Regularización de la subbase con arena
Este paso es especialmente importante en instalaciones de pavimento rígido y de estabilizadores de grava, ya que garantiza que la superficie quede nivelada y lista para recibir el acabado. La recomendación estándar es extender una capa de asiento de arena de río compactada de 10mm de espesor sobre la subbase. Una regla de enrase larga y plana, o incluso un listón de madera de canto recto, le ayudará a nivelar la arena sobre la que podrá colocar la lámina geotextil y el material de acabado.
Para facilitar los cálculos de material, hemos preparado una calculadora de arena que le ayuda a determinar las cantidades de arena necesarias para cualquier proyecto de pavimentación.
Encontrará más información sobre la instalación de pavimentos en nuestro sitio web, incluida la guía sobre cómo instalar el sistema de estabilizador de grava IBRAN-X para una superficie totalmente permeable y personalizable.