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Why gravel grids might not be a fit for you

Cuándo NO usar estabilizador de grava | IBRAN

Autor Ted Bromley-Hall

El estabilizador de grava es un producto extraordinariamente versátil que puede utilizarse en prácticamente cualquier emplazamiento para crear superficies duraderas y permeables. Aun así, puede que no sea la opción más adecuada para tu proyecto.

Como fabricantes de rejillas para grava, podría esperarse que proclamásemos a los cuatro vientos que el estabilizador de grava sirve para todo, desde pavimentar una entrada de vehículos hasta construir una pista de aterrizaje privada (esto último, por favor, no lo hagas). La realidad es que son un producto excelente, pero no siempre la elección correcta para cada situación.

Para una entrada de vehículos doméstica o una plaza de aparcamiento convencional, las rejillas para grava son una solución de pavimentación sencilla y eficaz que combina durabilidad y permeabilidad al agua a un coste por metro cuadrado instalado inferior al del asfalto o el hormigón.

Sin embargo, hay situaciones concretas en las que las rejillas para grava no son la solución más adecuada.

A veces, ante las elevadas capacidades portantes que se anuncian para las rejillas de plástico, es fácil olvidar que siguen siendo plástico y que el plástico se comporta como siempre lo ha hecho. ¿Por qué muchas empresas presumen de la capacidad de carga con las rejillas rellenas? Porque no es el plástico el que soporta el peso: es el árido el que hace el trabajo. Las rejillas están ahí para trabar el árido y evitar que se desplace. Ahí reside la resistencia, no en el plástico. Aumentar el espesor del plástico a partir de cierto punto no incrementa la capacidad portante.

Con esto en mente, hay situaciones en las que las rejillas para grava no son apropiadas:

1. Quieres instalarlas en una pendiente muy pronunciada (superior al 25%).

En la práctica, ningún tipo de malla de celda abierta puede vencer a la gravedad. El árido saldrá de las rejillas, rodará pendiente abajo y se perderá todo el trabajo (y el dinero) invertido en el proyecto. En pendientes de este tipo es preferible recurrir a soluciones más convencionales, como grava ligada con resina, asfalto u hormigón.

2. Utilizas un vehículo de cadenas con un par de giro extremo.

Si eres uno de los pocos afortunados que dispone de un vehículo oruga de alta potencia, las rejillas para grava no son tu solución. En estos casos, las rejillas aguantarán un tiempo, pero acabarás arrastrando el árido horizontalmente sobre la malla de plástico. Incluso las rejillas de alta resistencia están diseñadas para cargas verticales y cargas por eje respaldadas por el árido retenido en su interior. Arrastra granito o pedernal sobre hormigón y también dejará huella.

Lo mismo ocurre si la entrada de vehículos tiene poco espacio para maniobrar. Ese tipo de espacio obliga a girar el volante con el vehículo parado. Hacer girar la grava sobre cualquier rejilla de plástico en esas condiciones es como triturarla: el resultado no es el que buscas.

3. No admites ningún movimiento del árido.

Las rejillas retienen el árido en su interior, lo que a su vez aumenta la fricción de la capa superficial. Lo que no hacen es impedir por completo cualquier movimiento del árido. Habrá cierto desplazamiento y algunas rejillas quedarán parcialmente al descubierto en las zonas de mayor tráfico. Es inevitable.

Si puedes asumir que de vez en cuando habrá que redistribuir el árido en esas zonas, las rejillas retendrán aproximadamente el 98% del material que introduzcas en ellas.

Pero si ese 2% de movimiento te resulta inaceptable, probablemente la mejor opción sea ligar la grava con resina. Además, así también obtienes permeabilidad.

4. Buscas un acabado más contemporáneo y menos rústico.

Las entradas de grava encajan perfectamente con determinados estilos arquitectónicos. Son rústicas, fáciles de mantener y adecuadas para la mayoría de viviendas urbanas y rurales. Pero si prefieres un acabado más limpio y moderno, ningún sistema de refuerzo con rejillas va a transformar esa superficie natural en lo que buscas. Existen muchos áridos decorativos y granitos de gran calidad estética que funcionan bien con la mayoría de viviendas, pero puede que la tuya sencillamente no se adapte a este tipo de pavimentación. En ese caso, un asfalto bien ejecutado y mantenido (con un drenaje adecuado) o una superficie de árido ligado con resina puede ser una mejor elección. La decisión es tuya.

5. No puedes ejecutar una subbase o no dispones de presupuesto para ello.

Aunque las rejillas para grava pueden instalarse sobre una superficie existente, cualquier proyecto de construcción es tan bueno como su cimentación. Es posible colocar nuestras rejillas sobre asfalto u hormigón existente (siempre que los huecos estén correctamente rellenos), pero nuestra recomendación habitual es garantizar una subbase adecuada, nivelada y con una compactación óptima. Si deseas acogerte a las garantías del fabricante, conviene documentar la instalación de la subbase para poder acreditar el soporte de la instalación de las rejillas para grava.

Si esto te parece demasiado trabajo o no dispones de presupuesto para ello, probablemente no sea buena idea ejecutar una entrada de vehículos con rejillas para grava, a menos que no vayas a circular sobre ella.

Cualquier empresa que recomiende colocarlas directamente sobre tierra sin tratar (incluso con geotextil bajo ellas) está condenando el proyecto al fracaso. El suelo húmedo no mantiene su forma y comprometerá la superficie, obligando a sustituirla en pocas temporadas. Esto es igualmente válido para el asfalto, el hormigón y las superficies de árido ligado con resina.

Entonces, ¿son una buena solución las rejillas para grava?

En la mayoría de los casos, el estabilizador de grava es una opción de pavimentación sostenible y permeable, ideal para prácticamente cualquier proyecto de entrada de vehículos o plaza de aparcamiento.