A medida que crece la conciencia sobre el impacto ambiental de los procesos industriales, las empresas se enfrentan a una presión creciente para reducir su huella de carbono. En el sector del plástico, esta exigencia es especialmente relevante, dada la reputación del material como difícil de reciclar y su contribución a la contaminación. En IBRAN somos conscientes de la importancia de minimizar nuestra huella de carbono, en particular en lo que respecta al moldeo por inyección de productos de construcción fabricados con plástico reciclado.
El moldeo por inyección es un método ampliamente utilizado para fabricar productos plásticos, pero puede ser intensivo en consumo energético. Para reducir ese consumo durante el proceso, hemos puesto en marcha diversas iniciativas: hemos optimizado nuestros procesos de fabricación para eliminar desperdicios y mejorar la eficiencia, y hemos invertido en maquinaria y equipos de bajo consumo, incluida iluminación LED, para reducir aún más nuestro gasto energético.
Una de las medidas clave para minimizar nuestra huella de carbono es el suministro de energía 100% renovable. Al trabajar con proveedores que generan electricidad a partir de fuentes renovables como la eólica y la solar, reducimos nuestra dependencia de los combustibles fósiles y contribuimos a un modelo energético más sostenible. Esto no solo nos ayuda a reducir nuestra huella de carbono, sino que también apoya el crecimiento del sector de las energías renovables.
Además de minimizar nuestra huella de carbono, reconocemos la importancia de promover la reforestación y la forestación. Por eso plantamos aproximadamente 24.000 árboles al año por cada pedido que recibimos. Los árboles absorben dióxido de carbono —un gas de efecto invernadero que contribuye al calentamiento global— durante su crecimiento. Un árbol medio puede absorber aproximadamente 48 libras (21,8 kg) de dióxido de carbono al año, lo que equivale a alrededor de una tonelada métrica de CO₂ a lo largo de su vida. Con esta plantación contribuimos a compensar las emisiones generadas durante nuestros procesos de fabricación y a construir un futuro más sostenible.
El uso de productos de construcción fabricados con polímero reciclado es otro pilar fundamental de nuestra estrategia de sostenibilidad. Estos productos ofrecen múltiples ventajas: reducción de residuos y menor impacto ambiental, entre otras. El polipropileno reciclado, por ejemplo, permite obtener ahorros energéticos significativos y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el polipropileno virgen. Los estudios demuestran que utilizar polipropileno reciclado como materia prima puede suponer una reducción de entre el 35% y el 60% en el consumo de energía y en las emisiones de gases de efecto invernadero respecto al uso de polipropileno virgen.
En IBRAN estamos orgullosos de nuestros avances en sostenibilidad y trabajamos para obtener diversas certificaciones y reconocimientos por nuestra labor. Entre ellos, estamos tramitando la adhesión al Pacto Mundial de las Naciones Unidas, un programa que impulsa a las empresas a adoptar políticas sostenibles y socialmente responsables.
En definitiva, en IBRAN estamos comprometidos con la reducción de nuestra huella de carbono en la fabricación de productos de construcción mediante moldeo por inyección de plástico reciclado: invirtiendo en maquinaria de bajo consumo, utilizando energía 100% renovable y plantando árboles. Al apostar por productos fabricados con polímero reciclado, en particular polipropileno reciclado, contribuimos a un futuro más sostenible. Estamos convencidos de que estos esfuerzos no solo son beneficiosos para el medio ambiente, sino también para el negocio, y nos permiten construir una empresa más sostenible y resiliente de cara al futuro.
Referencias: Comisión Europea. (2016). Study on energy savings potential from the use of recycled plastics in new products. Disponible en: https://ec.europa.eu/environment/ecoap/sites/ecoap_studies_en.htm
Sayed, M. A., & Gani, M